Reciclaje | Papel y cartón

Reciclaje de papel y cartón

El papel y el cartón se reciclan reduciéndolos a una pulpa, que luego se mezcla con pulpa de celulosa virgen procedente de la madera para hacer nuevos productos. A diferencia de los metales y el vidrio, el reciclaje de papel y cartón implica un cierto grado de pérdida de calidad, debido a la ruptura de fibras que se da en el proceso.

Hoy en día, la mayoría de las plantas de producción que trabajan con papel y cartón reciclado, son capaces de operar con material contaminado con tintas. Por ello, se puede también reciclar papel de revistas, cajas de cereales, y otros similares. Sin embargo, la presencia de estos elementos tiende a encarecer el proceso de reciclaje, pues hace que los materiales sean más difíciles de trabajar.

Si el papel o cartón viene contaminado con aceites o grasas, es preferible no reciclarlo, pues estos elementos contaminan el proceso. El ejemplo más común son las cajas de pizza, que, debido a que generalmente vienen contaminadas con aceite, deben ser dispuestas en la basura y no en el reciclaje.

Si vas a reciclar cuadernos, recuerda siempre eliminar el espiral de anillado. Lo mismo aplica para los corchetes, cinta adhesiva, y otros elementos contaminantes, todos los cuales debe ser removidos antes de depositar los materiales en el reciclaje.

¿Qué se hace con el papel y el cartón reciclados?

En general, casi todo lo que se puede fabricar con papel virgen, se puede también fabricar con papel reciclado. Lo común es que en las fábricas de papel se mezcle una porción de pulpa virgen con una porción de pulpa reciclada. Los porcentajes de cada una dependerán de la calidad que se desea alcanzar en el producto final, y de la calidad del material reciclado que ingresa al proceso.